sábado, 27 de noviembre de 2010

Entre el Aprendizaje y la Enseñanza


                          UNIVERSIDAD  DE LOMAS DE ZAMORA


FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES

 

 

                                            



MONOGRAFIA: “Entre el Aprendizaje y la Enseñanza”

 

 

                                                     

    Cátedra: Diagnóstico de las Dificultades  de Aprendizaje.

 

 

ALUMNAS: López  Espinoza,  Gladys      DNI: 93. 907. 674
                     Martínez, Ester                         DNI: 26379208



SEGUNDO CUATRIMESTRE 2010

 

 

 

Entre el Aprendizaje y la Enseñanza.

¿Qué es la Enseñanza?
La enseñanza y el aprendizaje son dos procesos que el individuo adquiere para obtener significados que lo favorezcan la interrelación con el medio cultural y social que a su vez cada conocimiento lo construye en forma individual y por medio de la interacción social.
El proceso de enseñanza produce un conjunto de transformaciones sistemáticas en los individuos, una serie de cambios graduales cuyas etapas se suceden en orden ascendente. Es, por tanto un proceso progresivo, dinámico y transformador.
Como consecuencia del proceso de enseñanza, ocurren cambios sucesivos e ininterrumpidos en la actividad cognoscitiva del individuo (alumno), donde  la ayuda del docente, que dirige, guía la actividad conductora u orientadora hacia el dominio de los conocimientos, así como a la formación de habilidades y hábitos acordes con su concepción científica del mundo, el estudiante adquiere una visión sobre la realidad material y social, ello implica necesariamente una transformación  de la personalidad del individuo.
En la enseñanza se sintetizan conocimientos. Se va desde el no saber hasta el saber; desde el saber imperfecto, inacabado e insuficiente hasta el saber perfeccionado, suficiente y que, sin llegar a ser del todo perfecto, se acerca a la realidad.
Todo proceso de enseñanza,  es un motor impulsor de desarrollo  y  un mecanismo de retroalimentación positiva, que favorecerá su propio progreso en el futuro, en el instante en que las exigencias aparecidas se encuentren en la llamada "zona de desarrollo próximo" del individuo al que se enseña. Este proceso de enseñanza  deviene en una poderosa fuerza de desarrollo, que promueve la apropiación del conocimiento necesario para asegurar la transformación continua y sostenible del entorno del individuo en aras de su propio beneficio como ser humano y  sujeto social.
La enseñanza se ha de considerar estrecha e inseparablemente vinculada a la educación y, por lo tanto, a la formación de una concepción determinada del mundo y también de la vida.
No debe olvidarse que los contenidos de la propia enseñanza determinan, en gran medida, su efecto educativo; que la enseñanza está de manera necesaria, sujeta a los cambios condicionado por el desarrollo histórico-social, a las necesidades materiales y espirituales de las colectividades; que su objetivo supremo ha de ser siempre tratar de alcanzar el dominio de todos los conocimientos acumulados por la experiencia cultural.
La enseñanza existe para el aprendizaje; sin ella, este no se alcanza en la medida y  mediante ella, el aprendizaje estimula. Así, estos dos aspectos, integrantes de un mismo proceso, de enseñanza-aprendizaje, conservan, cada uno por separado sus particularidades y, al tiempo que conforman una unidad entre la función orientadora del maestro o profesor y la actividad del educando.
El proceso de enseñanza, con todos sus componentes asociados, debe considerarse como un sistema estrechamente vinculado con la actividad práctica del hombre, que en definitiva, condiciona sus posibilidades de conocer, comprender y transformar la realidad que lo circunda. En esencia, tal quehacer consiste en la actividad dirigida al proceso de obtención de los conocimientos y a su aplicación creadora en la práctica social.
La enseñanza tiene un punto de partida y una premisa pedagógica general en sus objetivos. Ellos determinan los contenidos, los métodos y las formas organizativas de su desarrollo, en correspondencia con las transformaciones planificadas que se desean generar en el individuo que recibe la enseñanza. Tales objetivos sirven, además, para orientar el trabajo, tanto de los docentes como de los educandos en el proceso de enseñanza, y constituyen, al mismo tiempo, un indicador de primera clase para evaluar la eficacia de la enseñanza.






¿Qué es el Aprendizaje?

El aprendizaje es un proceso de naturaleza extremadamente compleja, cuya esencia es la adquisición de un nuevo conocimiento, habilidad o capacidad. Para que dicho proceso pueda considerarse realmente como aprendizaje, en lugar de una simple huella o retención pasajera, debe poder manifestarse en un tiempo futuro y contribuir, además, a la solución de problemas concretos, incluso diferentes en su esencia a los que motivaron inicialmente el desarrollo del conocimiento, habilidad o capacidad.
Aprender, para algunos, no es más que concretar un proceso activo de construcción que realiza en su interior el sujeto que aprende (teorías constructivistas).
El individuo ante el influjo del entorno, de la realidad objetiva, no copia simplemente, sino que también transforma la realidad de lo que refleja, o lo que es lo mismo, construye algo propio y personal con los datos que la realidad le aporta. Si la transmisión de la esencia de la realidad, se interfiere de manera adversa o el educando no pone el interés y la voluntad necesaria, que equivale a decir la atención y concentración requerida, sólo se lograrán aprendizajes frágiles y de corta duración.
Asimismo, el significado de lo que se aprende para el individuo influye de manera importante en el aprendizaje. Puede distinguirse entre el significado lógico y psicológico; por muy relevante que sea un contenido, es necesario que el alumno lo trabaje, lo construya y, al mismo tiempo, le asigne un determinado grado de significación subjetiva para que se plasme o concrete en un aprendizaje significativo que equivale a decir, que se produzca una real asimilación, adquisición y retención de dicho contenido.
El aprendizaje puede considerarse igualmente como el producto o fruto de una interacción social y, desde este punto de vista, es intrínsecamente un proceso social, tanto por sus contenidos como por las formas en que se genera. Un sujeto aprende de otros y con los otros; en esa interacción desarrolla su inteligencia práctica y reflexiva, construye e interioriza nuevos conocimientos o representaciones mentales a lo largo de toda su vida. De esta forma, los primeros favorecen la adquisición de otros y así sucesivamente. De aquí, que el aprendizaje pueda considerarse como un producto y un resultado de la educación y no un simple prerrequisito para que ella pueda generar aprendizajes: la educación devendrá, entonces, en el hilo conductor del desarrollo.
            Se insiste, una vez más, que el aprendizaje emerge o resulta una consecuencia de la interacción, en un tiempo y en un espacio concreto, de todos los factores que muy bien pudiéramos considerar causales o determinantes, de manera dialéctica y necesaria.
La cognición es una condición y consecuencia del aprendizaje: no se conoce la realidad objetiva ni se puede influir sobre ella sin antes aprehenderla, sobre todo, sin dominar las leyes y principios que mueven su transformación evolutiva espacio-temporal. 
De igual manera, puede  considerarse que en el pensamiento es donde se asienta el aprendizaje, que este no es más que la consecuencia de la acción de un conjunto de mecanismos que el organismo pone en movimiento para adaptarse al entorno donde existe y que evoluciona constantemente. El individuo primero asimila y luego acomoda lo asimilado. Es como si el organismo explorara el ambiente, tomara algunas de sus partes, las transformara y terminara luego incorporándolas sobre la base de la existencia de esquemas mentales de asimilación o de acciones previamente realizadas, conceptos aprendidos con anterioridad, que configuran, todos ellos, esquemas mentales que posibilitan la incorporación de otros conceptos y el desarrollo de nuevos esquemas. A su vez, mediante el acomodamiento, el organismo cambia su propia estructura, para adaptarse adecuadamente a la naturaleza de los nuevos aspectos de la realidad objetiva que se aprenderán; que la mente, en última instancia, acepta como imposiciones de la referida realidad objetiva.
El proceso de aprendizaje es una dinámica de la transmisión de la cultura que define la educación de un sujeto  por medio de la enseñanza y el aprendizaje.

El Proceso Educativo:

En este proceso de la educación, se conjuga una función conservadora de la educación, al reproducir en cada individuo la normativa de la especie. Y una función socializante donde el uso del lenguaje, utensilio, desarrollo en el habitad etc., convierten  al individuo en sujeto. La educación enseña las modalidades de las acciones reglamentadas por medio de otro significativo (docente, familia) que sea un guía del sujeto para que pueda adquirir los significados que le permitan incorporarse en la realidad y desarrollarse en ella y su vez desarrollar una posición crítica crear su propio pensamiento una posibilidad liberadora genera su propia ideología.
La escuela, sean de regímenes especiales o comunes, reciben niños que están en proceso de constitución psíquica, que además de transmitir cultura, construye subjetividades. El docente, todo docente, produce con sus intervenciones efectos que escapan a su control como así también, los efectos del proceso de aprendizaje escolar exceden a la sola construcción del conocimiento sobre determinada parcela de la realidad. De manera que en una escena didáctica se juega otra escena que escapa a toda planificación.
Entonces, el proceso educativo se constituye en el proceso de enseñanza y de aprendizaje. Este proceso comprende todos los comportamientos dedicados a la transmisión de la cultura, incluso los objetivados como instituciones específicas (escuela, familia) imparten educación.
 En este sentido enseñar consiste, en el sentido de mostrar, de poner señales, de marcar y crear huella significativa en el individuo.
En este proceso educativo hay varias actores que influyen en la conformación del individuo la familia, la escuela, docente y los padres que forman grupos sistémicos que  se interrelacionan  socialmente  con el niño.  
Para que se realice una  transmisión de conocimientos es importante el entramado de la triada pedagógica que es la relación sistemática entre el saber enseñar del docente, los procesos cognitivos de los alumnos y los contenidos curriculares que son los objetos de conocimientos que se apropian los chicos mediantes la intervención del docente.
Para ello es importante en este proceso, el estudio  de los saberes previos de los alumnos ya que son relevantes para enfrentar  las prácticas educativas.
            Para que un niño aprenda es necesario que asimile, seleccione, procese, interprete y relacione todas aquellas actividades, contenidos que se le plateen, que mediante una actividad autoestructurante  le obliguen a revisar sus esquemas y estructuras previas. Es decir debe realizar un importante trabajo de cognición, de análisis y revisión de sus conocimientos  a fin de conseguir que los nuevos aprendizajes que haga les resulte significativo, a partir de establecer relaciones sustantivas y no arbitrarias, aportando un nivel mas elevado de competencia.  Para que aprenda el alumno es necesario la influencia del docente, su intervención pedagógica es lo que hace que la actividad del alumno sea o no autoestructurante. Por lo tanto para que se de el proceso de enseñanza y aprendizaje implica una interacción compleja entre tres elementos; el alumno, profesor y los contenidos de aprendizaje. Es importante que el alumno tenga una actitud favorable  para aprender.
El docente en esta interacción  desempeña  el papel de educador, organizador de actividades y situaciones para que las realice el alumno de manera significativa, a partir de tener en cuenta sus conocimientos previos y con la interacciona de que le despierte al alumno un interés para aprender.  La dirección y la ayuda para aprender dependerán de la competencia y dificultad que tenga  el alumno en las tareas que se parten, cuanto mayor  son las  dificultades,  mayor será la necesidad de guiar, dirigir el proceso de aprendizaje.
            “El  Aprendizaje  se un proceso de construcción y apropiación del conocimiento que se da por la interacción entre los saberes previos del sujeto y ciertas particularidades del objeto. Proceso que se da en situación de interacción social con pares y en el que el docente interviene como mediador del saber a enseñar.” (Norma Filidoro)  

Dificultades del Aprendizaje:
                      
Pensamos que las dos teorías básicas que fundamentan la intervención psicopedagógica dentro de la institución escolar son:
·         La perspectiva constructivista del proceso de enseñanza-aprendizaje y,
·          La aproximación sistémica de la realidad escolar y social.
Ambas teorías están relacionadas y tienen una cosa en común, que no es determinista y constructivista del individuo y de las situaciones en que éste se desenvuelve.
Para un diagnóstico o tratamiento psicopedagógico es importante definir Las Dificultades de aprendizaje y para ello, tomamos desde el libro de S. Defior Citoler que cita la definición del Manual de diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV, 1995) Las Dificultades de aprendizaje  como “trastornos (que) se caracterizan por un rendimiento académico sustancialmente por debajo de los esperados dadas la edad cronológica del sujeto, la medición de su inteligencia y una enseñanza apropiada a su edad” (p.39).
Esta definición nos permite pensar en un diagnóstico multifactorial que se determinará apuntando las articulaciones y compensaciones mutuas de las que surge el problema de aprendizaje.  Para Sara Paín los factores fundamentales que se deben tener en cuenta son cuatro:
v  Factores orgánicos: El origen de todo aprendizaje está en los esquemas de acción desplegados mediante el cuerpo, por lo que es fundamental la integración anatómica y de  funcionamiento de los órganos comprometidos con la manipulación del entorno, así como los dispositivos que garantizan su coordinación en el sistema nervioso central. Es necesario indagar si presenta déficits orgánicos-corticales, glandulares y alimenticio crónico. Tales perturbaciones pueden tener como consecuencia problemas cognitivos más o menos graves, pero que no configura por sí solos un problema de aprendizaje.
v  Factores específicos: Existen trastornos que aparecen de la adecuación perceptivo-motora que no se puede verificar que tenga un origen orgánico y que afectan  sobre todo en el nivel de aprendizaje del lenguaje, su articulación y su lectoescritura, y se manifiestan en una multitud de pequeñas perturbaciones como la dislexia-localizado dentro de las agnosias, las afasias y los desordenes específicos que esta ligado a la indeterminación en la lateralidad del sujeto.
v  Factores psicógenos: Se distingue dos posibilidades para el hecho de no-aprender que consiste en lo que es el síntoma y la inhibición, que afectan  a la significación del  problema de aprendizaje y el cual no debe buscarse en el contenido del material sobre el cual se opera sino, más bien, sobre la operación como tal. Este factor se constituye en el no-aprender como inhibición o como síntoma siempre que se den otras condiciones que faciliten ese camino.
v  Factores ambientales: Este factor incide más sobre los problemas escolares que sobre los problemas de aprendizaje propiamente dicho, pero que pesa notablemente sobre la posibilidad del sujeto para compensar o descompensar el cuadro. Se refiere al entorno material del sujeto, las posibilidades reales que le brinda el medio, la cantidad, calidad, frecuencia y redundancia de los  estímulos que constituyen su campo de aprendizaje habitual. Puede ser una deprivación sociocultural como el ausentismo escolar o inadecuación a los métodos educativos. 

Posicionamiento  del Psicopedagogo

Nuestro principal contexto de intervención es la institución escolar, en tanto, implica poder comprender el proceso en el que se da el aprendizaje de los alumnos en este ámbito, incluyendo la ideología, valores de  la comunidad educativa, la singularidad de la estructura escolar y la de sus objetivos particulares, dado que el propósito central de la escuela no es solamente impartir conocimiento sino contribuir a la formación integral del sujeto.
El hecho de estar situada a la vez dentro y fuera de la escuela produce cierta ambigüedad, pero estamos en contacto con diversos sistemas (escuelas, familias, equipo de profesionales, etc.) y nos resulta necesaria y enriquecedora para definir con claridad las relaciones que establecemos con dichos sistemas y contextualizar nuestra acción. Con los docentes y otras personas con las que trabajamos es fundamental tejer relaciones constructivas que nos permita la colaboración conjunta en determinadas tareas, tanto el docente como nosotros aprendemos de esta interacción y podemos intentar avanzar en el desarrollo de una enseñanza más individualizada y adaptada a los diferentes sujetos. Además ofrecer al docente la posibilidad de compartir la angustia y la responsabilidad que siente ante determinados alumnos con problema de aprendizaje o a nivel relacional.
            Es necesario tomar distancia de la situación para observar y analizar al alumno en diferentes contextos (clase, recreo, familia), como se enfrenta a determinadas situaciones de aprendizaje, que recursos utiliza para desarrollar determinadas tareas, ver las relaciones que establece con unos y otros (maestros, compañeros, padres, hermanos) y así destacar aspectos positivos que quedan encubiertos, resituar el conflicto en un contexto más amplio que tenga en cuenta toda su globalidad. Después, a partir de aquí, será posible pensar y buscar conjuntamente instrumentos y estrategias para ayudar al niño a desarrollarse. En este sentido la intervención psicopedagógica que realizamos en la escuela incide e intenta ayudar no sólo al alumno, sino también al propio docente y a la institución escolar.

Conclusión:

La escuela brinda la posibilidad de incorporar conocimientos, valores, y hábitos culturales, pero también es un ámbito propicio para la detección de problemas de aprendizaje de diverso tipo.
Entendiendo la tríada pedagógica donde interaccionan el sujeto que enseña, el sujeto que está en situación de aprendizaje, mediatizados por el contenido o conocimientos que la sociedad considera digno que el niño aprenda. Además de enseñar el docente tiene  el importante papel en la detección de las dificultades de aprendizajes, ya que es el adulto más cercano que acompaña al niño en situaciones de aprendizaje  y, es quien puede  facilitar información valiosa en nuestra intervención psicopedagógica.
Las causas de los problemas de aprendizaje son múltiples. Los factores orgánicos, específicos, psicógenos y ambientales que se combinan para que un niño, en una determinada escuela y espacio temporal tenga complicaciones para adquirir conocimientos. Por eso, no se pueden hacer generalizaciones sino que se deben tener en cuenta las características singulares a la hora de encarar un diagnóstico o tratamiento. Según Sara Paín: “El diagnóstico psicopedagógico es un proceso por el cual intentamos comprender el particular posicionamiento subjetivo de un niño en relación con el aprendizaje”. Esto nos permitirá teniendo en cuenta la dificultad que presenta el niño pensar y ofrecer estrategias al docente para que el saber a enseñar sea potencialmente significativo.

       




Bibliografía

Ø  Norma Filidoro;   “Psicopedagogía; conceptos y problema, la especificidad de la intervención clínica”.    Editorial Biblos, 2004
Ø  Silvia Bleichmar, José Antonio Castorina, Graciela Frigerio y Montserrat de la Cruz;  “Cuando el aprendizaje es un problema”. Capitulo  “Las teorías de aprendizaje y la practica psicopedagógica”.
Ø  Sara Paín;   “Diagnóstico y tratamiento de los problemas de aprendizaje”.    Edición  Nueva Visión. Buenos Aires.
Ø  Bassedas;   “Intervención Educativa y Diagnóstico Psicopedagógico”.       Edición  España 1993.
Ø  Sylvia Defior Citoler;   “Las dificultades de aprendizaje: Un Enfoque Cognitivo”. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada